¡Buenos días a todos!
Hoy me siento realizada como profesional, ¡estoy muy contenta! Anoche uno de mis clientes ha comido tacos, y la semana pasada consiguió comer lasagna, brócoli, pepino, zanahorias , lechuga, champiñones y pavo. ¿Me creeríais si os dijera que mi cliente no comía nada más que pasta y pan hace cinco meses?
¿Magia? No. Sólo las “PPP” que menciono en el post anterior.
Hay que mencionar que esto lleva pasando sólo las últimas semanas, quiere decir que hemos estado cinco meses día a día, comida tras comida siguiendo el programa, en la escuela y en casa, sin una sola comida de descanso. Conozco niños que han tardado un año, así que ármate de paciencia. 🙂
También los padres en casa han seguido el mismo programa que nosotros hemos recomendado y eso hace que el progreso del niño sea mucho más rápido y más estable.
Antes de empezar el programa de comida con un niño autista debemos tener en cuenta varias cosas:
- Los autistas muchas veces tienen asociados problemas sensoriales. Pueden ser hipersensitivos a sabores y texturas. Esto quiere decir que sus sentidos son mucho más sensibles que los nuestros y la textura de algo pegajoso o el sabor de algo ácido podría provocar reacciones extremas.
- Si es un alimento que ya han probado varias veces y siguen rechazándolo, puede ser que les siente mal y no sepan como expresarlo o que de verdad no le gusta ese alimento.
- Muchas veces no es sólo un problema sensorial, es un problema de control y confianza. Tienen que comer algo que puede ser una bomba sensorial y alguien les está forzando a comerlo. La idea de perder el control sobre tus sentidos y fiarte sólo de la persona que te lo está ofreciendo es demasiado ¿no crees?
Bien, entonces ¿cómo lo hemos conseguido?
- Hemos creado un entorno cómodo para el cliente:
Nos sentábamos a su lado y al de sus compañeros de clase comiendo nuestra comida también.
Le animábamos cada vez que pegaba un bocado: “¡Qué bien que has mordido eso!”; “¡ qué valiente eres!”; “¡madre mía qué rápido has comido ese cacho!”. Dábamos la enhorabuena a sus compañeros de clase cada vez que hacían algo bueno también.
- Premios
Con este cliente dibujábamos como una escalera con 10 escalones. La escalera daba a un castillo donde había una princesa y había que liberarla. Cada vez que comía un cacho de la comida que queríamos, marcábamos con una carita feliz o un aspa un escalón para que el cliente viese visualmente su progreso. Cuando llegaba a la meta le dabamos un premio que de verdad le hiciera muchísima ilusión.

Esto no te funcionará siempre y vas a tener que inventarte historias para mantener al niño motivado. ¡Desarrolla tu creatividad! Te encontrarás haciendo el payaso tanto que te vas a sorprender hasta de tí mismo 🙂
Sé bastante generoso con los premios al principio, pero no te alarges mucho ni te excedas con los premios. Es muy importante que el niño reciba el premio sólo cuando de verdad ha hecho el esfuerzo . Haría excepciones cuando el niño está malito, muy cansado o al principio del programa, entonces bajaría la intensidad de la demanda.

- Haz que sea algo fácil.
No empieces con comidas muy difíciles. Empieza con algo que le guste y añade otra comida que no les haga mucha gracia. Simplemente ponla en el plato sin decir que la tiene que comer. Por ejemplo su comida favorita con un par de guisantes. Muchos ya se alterarán sólo por verlos en el plato o porque los guisantes han tocado algo de su comida favorita. Ignora ese comportamiento y dale la comida que le gusta.
- Marca límites
Tú conoces a tu hijo o cliente y sabes sus limitaciones: utilízalas.
Por ejemplo, si no ha hecho nada cuando ha visto los guisantes en el plato asegúrate de que le congratulas por ello. “¡ Qué bien te has portado cuando has visto los guisantes en el plato!”
Prueba. Quizá después de unos bocados de su comida favorita se sienta algo más cómodo para tocar, o dar un beso a la comida con menos preferencia, pero esto suele ser un proceso muy lento y difícil. Tienes que estar muy seguro de no ceder ante su comportamiento (si es negativo) Si lo haces, el niño repetirá ese comportamiento porque entenderá que es así como consigue lo que quiere.
Si el niño está muy alterado, dile que todo está bien. No tiene que comerlo el primer día ni el primer mes. Ignora el mal comportamiento, pero no ignores al niño.
- Ofrece opciones y soluciones para que se sienta en control.
Si el comportamiento es muy negativo, puedes ofrecer una solución como ponerlos en un cuenco al lado de su plato. Lo importante es que de primeras se siente cómodo.
También daría opciones. Por ejemplo, añade otra comida que le guste menos que su comida favorita pero más que los guisantes.
“¡Bieeeen! comiste la patata (comida de máximo interés dentro de las opciones), el príncipe está cerca de la princesa ¡pronto será libre! ¿qué prefieres ahora, comer (o tocar/besar) el guisante (comida de menos interés dentro de las opciones) o comer ese cachito zanahoria?” (comida de medio interés) Problamenente eligirá la zanahoria. Eso está bien también, hacerlos sentir en control es algo esencial para que se sientan cómodos con el proceso.
Negocia. A veces no querrá la opción de medio interés. Ofrece algo a cambio como un cachito muy pequeño o dos escalones en la escalera en vez de uno. Asegúrate de que la primera vez que intentas esto es un éxito, de lo contrario no querrá jugar otra vez ni se fiará de tí cuando le ofrezcas algo nuevo.
- Juega con la comida y deja que vean cómo se hace.
Como ya he mencionado, muchas veces a parte de ser sensorial es un problema de control.
En Aspergersexperts.com se menciona que ver el proceso de cocinado y cómo se manipulan los alimentos es de gran ayuda para la persona autista puesto que de esta manera entinden el proceso. Mencionan que ver programas de cocina, ver a sus padres cocinar y jugar con alimentos ayudan mucho a la hora de ser más flexibles con la comida porque si saben cómo manipularla tiene control sobre ella.
Esto es un tema muy complejo y complicado que tiene infinidad de matices y excepciones que varían según el niño. Si tienes dudas o quieres preguntarme algo específico, por favor comenta. ¡Estaré encantada de responderte!




Perfectamente explicado, me encanta el método!!
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Me encanta flor, está explicado paso a paso y además incluyes las cosas que puedan surgir… me parece que cualquiera podría seguir este método!
Sigue escribiendo please!!
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Me encanta la idea, pero para mi hijo (que le han diagnosticado T.E.A, pero no es Asperger), al no hablar se nos hace bastante dificil hacer que pruebe cosas nuevas o que a los 18 meses -que es cuando se cortó en banda y dejo de comer de todo (ahora se contenta con bocadillos con tomate rallado, pate y humus) – No sabemos que hacer y sabemos que forzarle es una mala idea. La psicóloga ya nos dio algo por empezar pero tampoco funciona…a quien debemos acudir para que podamos trabajar en ello?
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Gracias por tu comentario y disculpa la tardanza. Pensé que éste sitio se había cerrado. El hecho de que no sea verbal no debería afectar su capacidad de probar alimentos nuevos. Seguro que conoces a tu hijo muy bien para saber si algo le gusta o no aunque no diga una palabra. Forzarle en este caso para mí no sería una opción, porque sencillamente no creo en ello. Es difícil de guiar sin ver la situación, pero quizá en este caso puedas empezar con dos cosas que le guste muchísimo y le das una de cada. Ayúdate de fotos. puedes poner una foto de lo que va a comer y buscando su mirada le puedes enseñar el plan ” primero esto, luego esto otro” posiblemente no lo entienda de primeras pero con un poco de paciencia seguro que lo consigues. Una vez que se haya hecho al sistema, cambia una de las comidas por algo menos especial ( no pongas algo que no le gusta en el primer cambio, eso lo cerrará en banda. Yo diría que dependiendo de como vaya en el cuarto o quinto cambio ya podrías poner un alimento nuevo, manteniendo siempre uno que le guste mucho) esto puede llevarte meses, la constancia y la estabilidad en el sistema es esencial . No te rindas!! Cuando introduzcas el alimento nuevo posiblemente tendrás un “meltdown” estate preparada y sé fuerte. Recomiendo bajar el porcentaje de 50% que tenías antes ( uno de cada) a un 25% o incluso simplemente esperar que se coma únicamente UNA cucharada de lo nuevo y premiarlo en la primera sesión. Aumentando el número de ellas en las siguientes semanas. Muy importante entender que estos niños son mucho más sensibles que nosotros, y puede ser que haya alimentos que les hagan daño. Espero que esta breve explicación te sea de ayuda!! Saludos Gloria!
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